ACCIONES SOCIALES COLECTIVAS DEL MAGISTERIO HUILENSE 1986-1996
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UNIVERSIDAD SURCOLOMBIANA
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Resumen
En este trabajo de investigación se va a hacer un análisis de la Asociación de Institutores
Huilenses – ADIH, con el fin de establecer si esta organización, durante sus 52 años de
existencia sindical, ha logrado constituirse como un movimiento social o no. Su papel
protagónico en la movilización regional ha sido uno de los de mayor influencia y de mayor
cobertura a nivel local, regional y nacional.
Buscamos establecer la correlación que hay entre conflicto, territorio y cultura, a través del
análisis de un actor social que articula de manera compleja gran parte de los aspectos de la
sociedad huilense. El punto de partida para iniciar esta investigación ha sido la inquietud por
la existencia de los movimientos sociales en el Huila, los cuales no han sido suficientemente
estudiados, salvo los acercamientos que realiza Ananías Osorio Valenzuela y que son
publicados durante 1996, en la Historia General del Huila, Tomo 3, al igual que el de
Aldemar Macías Tamayo publicado en el 2005 bajo el nombre de El Huila en sus cien años.
La urgencia de un nuevo contrato social.
Se toma a la ADIH como un actor tipo para hacer un análisis teórico del concepto de
movimiento social, tratando de identificar sus categorías, a través de la recuperación de la
memoria, no como una mera reflexión del pasado sino como un elemento de poder en el
presente, que permite conservar o tratar de alcanzar el poder para resignificarlo. De esta
manera buscamos establecer si la ADIH es o no un movimiento social.
El punto de partida es el planteamiento teórico que de Movimientos Sociales da Mauricio
Archila, el cual plantea que “los Movimientos Sociales son acciones sociales colectivas
permanentes, orientadas a enfrentar condiciones de desigualdad, exclusión o injusticia y que
tienden a ser propositivas en contextos espacio-temporales determinados…” (Archila, 2008,
p.74). En este concepto, se reconocen varias categorías que permitirá hacer un planteamiento
bien amplio sobre los movimientos sociales y son los siguientes: Los movimientos sociales tienen una identidad colectiva, la cual se construye históricamente a
través de los procesos sociales que establecen comunidades, grupos o actores sociales. Es una
identidad que está basada en la necesidad de representatividad de sectores sociales que
reclaman independencia de estructuras sociales, que ya no responden a las necesidades o
aspiraciones sociales del colectivo, principalmente de los partidos políticos.
Este planteamiento de Archila, rebate la concepción estructuralista de lucha de clases; los
movimientos sociales no son la nueva expresión de clase social o de pueblo, no son colectivos
rígidos compuesto de individuos que se encuentran para superar dificultades puntuales. Sino
que es la construcción de identidad colectiva basada en aspectos culturales, imaginarios
simbólicos, en encuentros de identidades sociales, las cuales superan las luchas contestarías
de las dinámicas del mercado o del ejercicio de la política. Es la identidad colectiva la que le
da sentido a la acción social, son los patrones culturales constitutivo de los actores sociales lo
que les permite formar colectivo, más allá de las afinidades personales, laborales o de
convivencia.
